viernes, 27 de enero de 2012


DEMASIADO

A veces la piel autómata pulsaba a extenderse.
El extraño huía de la extrañaza.
Era un hombre imaginado que imaginaba.
Era su propio aire respirado.

En un espacio imaginado se extraño y respiro.
La imaginación se extraño y huyó.
El imaginado espacio respiraba,
efímeras apariciones surgían de
inmediatas desapariciones.

Desapariciones inmediatas surgían
en la imaginación del extraño respirando.

El mundo extraño pasado,
su piel extraña presente sucumbidas explosiones.
El mundo extraño e irreal, profundo, represa de la imaginación.
Encuentro imaginado, extraño espejismo
senderos, recintos, sombrío y desnudo en su respirar.

¡ Imaginación infinita en una racionalidad finita!

Peregrinos extraños, mundos, irrealidades,
formadas e interrumpidas en la seriedad.

Vaso imaginario repleto de conocimientos,
la tierra imaginada resguarda la verdad,
verdad de tierra imaginadas.

¡Tierra resguarda!

¿Como?

¡Resguarda!


Madre idolatra,
reina de la fecundación.
Apertura imaginada de la realidad.

¡Danza razón, danza!
En el limbo de la vanidad, el escenario te espera.
El mundo extraño e irreal, profundo, represa de la imaginación sin frutos.
¡Danza, danza!
La causalidad te espera firme, enigmática.  
El extraño camino en la razón y fecundo imaginación atemporal,
lleno de irracionalidad.
De pronto vio a un extraño e imagino un dios,
el comienzo de un apertura.


Bernabé De vinsenci.




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