jueves, 28 de febrero de 2013


Un diálogo tardío
se espera con té jarabe
y con las zonas erógenas tapadas.
Uno dijo que por encima del té
se hallaban asfixias sin humos
y que un linyera retorcía sus ligamentos en el suelo,
caprichoso por querer deleitarse con un pezón de gallina.
Hubo anemias fonéticas sucedido éste hecho, que incomunicó a la comunidad.   
La palabra hibernó en el paladar y nadie no accionaba sino a través de la violencia.

Bernabé De Vinsenci 


Un diálogo tardío
se espera con té jarabe
y con las zonas erógenas tapadas.
Uno dijo que por encima del té
se hallaban asfixias sin humos
y que un linyera retorcía sus ligamentos en el suelo,
caprichoso por querer deleitarse con un pezón de gallina.
Hubo anemias fonéticas sucedido éste hecho, que incomunicó a la comunidad.   
La palabra hibernó en el paladar y nadie no accionaba sino a través de la violencia.

Bernabé De Vinsenci 


Un diálogo tardío
se espera con té jarabe
y con las zonas erógenas tapadas.
Uno dijo que por encima del té
se hallaban asfixias sin humos
y que un linyera retorcía sus ligamentos en el suelo,
caprichoso por querer deleitarse con un pezón de gallina.
Hubo anemias fonéticas sucedido éste hecho, que incomunicó a la comunidad.   
La palabra hibernó en el paladar y nadie no accionaba sino a través de la violencia.

Bernabé De Vinsenci 

martes, 26 de febrero de 2013


Con el escupitajo jugoso y un sorbete
en la saliva, éste brazo me escoge
tan susceptible de huesos y epidermis lácteas.
El principio y el fin, la menarca y la polución nocturna,
la esquina y el mosaico desnivelado,
un amuleto de mi reliquia, de nuestros contornos.
Alcanza acertar que sus dientes cándidos,
prefieren a mis amarillos.
El pedazo de mi estría asomó en su persona.
El rito abre su telón.

Bernabé De Vinsenci 

Un cardumen de cadáveres visten
el signo ausente
la palabra que seduce el vacío
el cáncer incrustado en cada fonema enunciado
el lenguaje culto  que prepara su jerga en actos de muertes
¿De dónde viene éste vacío con tantas inspiraciones?
Las letras se pudren  
el papel toma su vuelo indefinido,
dos alas de calcio lo sujetan.

Bernabé De Vinsenci 

domingo, 24 de febrero de 2013


Entré, primero nos suicidamos por los ojos
tomé su pecho y lo bebí comprimiéndolo con los índices.
Me senté en su falda, suspiró
Devuélveme mi pecho-dijo
No hable, sólo le devolví un crío.

Bernabé De Vinsenci




­­­­Sexo, eyaculación  existencial de madrugada
madrugada, ritos de ojeras
ojeras, secuelas de la eyaculación  existencial de madrugada.

Bernabé De Vinsenci


Dentro del espacio que el hombre habita, y se ve representado existen múltiples fenómenos ignotos. No porque el mismo espacio no los reconoce sino que la conciencia del hombre no alcanza la afinidad para  reconocerlos. Es menester que el hombre no se vea insoluble a su espacio, por esto mismo, mediante el lenguaje como medio de representación, intuye situarse y platicar con lo desconocido. De este modo podrá, o cree desplazarse como un algo constituido. ¿Cuál es la herramienta de vía para poner en escena lo que no se puede palpar? En primer instancia el lenguaje. Esta capacidad que ostenta cada bípedo del ratio. Sin embargo, el lenguaje necesita una manera de actuar flexible que le posibilite toda magnitud, es decir, el papel de subversivo: La poesía. La poesía es un acto que se desarrolla en el plano de liberación. Intenta sacar vendas a los sujetos domesticados por el poder que ven el espacio restringido, elogiando repetidos mecanismos. No solamente los objetos se ensucian y permanecen opacos, en la dimensión que todos nos agitamos también ocurre. Y dentro de ella está el individuo haciendo cáncer de su lenguaje a través de los campos convencionales.  

Bernabé De Vinsenci 

miércoles, 20 de febrero de 2013


 -Dame un tema para escribir.
-La mierda.
-Sí, vos.
-Yo?
-Podría ser.
-Sí, o tu pelo de seda, que se incrusta en mi pene, como una metáfora ortodoxa de la excitación.
Oí, los ruidos te esconden.
-Hola ¿Hay alguien?
Y el sonido de caballos negros por la calle
cual ejército de vasos sudorosos lo anuncian, tan sólo, al bípedo de la no-razón”
-¡Silencio! Leo una revista y observo los gusanos que carcomen tu cabeza.
-¿Ah sí? ¿Y de qué vienen esas voces?
-¡Un poco de respeto, carajo! Es un poeta de letra ácida, barbitúrica...
-Listo. Lo tengo. Dame un fin.
-Un fin? Cómo voy a determinar el fin de algo que desconozco? No he participado en nada de lo que haya ocurrido en la última media hora, por lo tanto me niego a afirmar que eso ha terminado. Fin.

Poesía por: 
Bernabé De Vinsenci 
 Agostina Quagliardi 

martes, 19 de febrero de 2013


Los condenados seducen la celda
y agravian con el terco remordimiento
la tumba del tiempo arrugado
los bolsillos vacíos especulan
el calcio del hueso se embotella
y la propia voluntad del hombre
arrastra su cuerpo.

Bernabé De Vinsenci

Después de varias intensas décadas en un país incógnito, los hombres habían restituido  su emancipación. El gran perímetro territorial se ocupaba, como los años ocupan su lugar en la vejez. Sin embargo, existía una deforme controversia “La vociferación por aglomerarse en el mismo espacio”. Nada tenía que ver con el calor corporal, o la constitución de una vecindad en la cual se produzcan lazos afectivos. Desde los inicios del antepasado las ideas ortodoxas habían sido implementadas de ese modo, y ahora todos a través de su inconsciente colectivo seguían con la sucesión. Tantas eran las fonéticas en la pequeña área que de a poco fueron proliferándose diferentes tipos de hablas evanescentes.  Todos no eran tan iguales, un grupo dominaban y otros, un gran conjunto, eran sumisos a esa dominación. Las relaciones al sistematizarse se volvieron estándar. Entre tanto espanto, nadie decidía hacer una campaña programando una movilización de territorio, aún, el antagonismo los unía. De una manera tan significativa que hasta en los techos de las terminales, decenas de familias armaban su hábitat. De pronto un día el circo empezó a dar colapsos que la mayoría terminó por entender que unos abusaban de numerosos. La desesperación hizo que muchos recurrieran al poder, para liberarse de poder. Lógicamente nadie sabía que el poder se vestía de salvación.

Bernabé De Vinsenci

Cae el ácido del otro lado de la incertidumbre,
entre manejos de pinzas y tenazas intento
el desalojo del rollo fílmico encarnado
en mi columna vertebral.
Un calvario se esconde grabado,
y el turbarse con lo sucedido,
innova el eterno retorno, que turba
al inhumano, al esqueleto y el hemisferio
cerebral derecho que me tocó ser, por imposición de Jesucristo.
La máscara tridimensional, hoy, es enemiga
y en su pasado, nos estrechábamos el sudor del indice
conformándonos con el rito del lenguaje pactado.
Hay desvelos, y deseos perversos de falos y vaginas
en el tálamo del monje reprimido extinguiendo el imaginario.
Empecinado me trae el rollo fílmico,
con secuencias y escenas de lo desecho.
Es tanto el peso que me hundiré
en la revolución de conciencias fermentadas.

Texto: Bernabé De Vinsenci
Dibujo: Agostina Quagliardi








Y es que “ser” cuesta tanto, que se envenena
frente al forcejeo  del vacío. Estar-siendo  propaga
múltiples rencuentros con tropiezos acromáticos
mientras,  que erguida sale la rabia a buscar su pigmento. 









Texto: Bernabé De Vinsenci
Dibujo: Agostina Quagliardi







lunes, 18 de febrero de 2013


Cuento: “El loco”

“La razón nunca existió. Puedo decirles que se transformó en un método que desemboca en la locura”

Los hombres pese a su noción cósmica, incluyendo los datos más triviales, que pertenecen al universo ocupando menor jerarquía, coexisten un mundo quimérico.  La memoria, como dijo Renoir, es una rememoración secuencial que la mente realiza mediante el esfuerzo. ¿Mediante qué? -Aulló la voz de su demencia - El esfuerzo- repitió Renoir con desgano. Cómo podría explicártelo. Mejor continuemos que el tiempo sigue igual, nada ha cambiado. Un hombre situado en el presente es imposibilidad de existencia, debido a que los objetos acabarían por absorberlo, en caso contrario, necesita del pasado y lo venidero. Es decir, una frecuencia dinámica que dé-forma.
Después de tantos intentos fallidos de suicido comprendí lo que realmente significa suicidarse. El suicidio es una intuición previa a lo que viene luego. Lo desagradable de este rito es la participación que tiene el cuerpo sacrificándose. Escúcha voz sin órganos, tú y yo compartimos jornadas enteras de encuentros, pero allá afuera miles de personas intentan suicidarnos con su mirada, son permanentes sus observaciones y torturadoras como si fuese un prisionero de la inquisición. Los iris cumplen sus guardias y yo aquí del otro lado sometido en carne, dopado con fármacos, a la espera de un epitafio metálico. La idea aislada de este cuarto es para que nuestras palabras no se masifiquen. A ellos les resulta más fácil matarnos con sus ojos porque de otro modo sería una acción ilegal. Entonces proceden de la siguiente forma, vaciándonos. O no has visto la cantidad de kilos que he perdido y cada vez más progresivo hasta constituir el cadáver que hay detrás de sus miradas.
Foto: Agostina Quagliardi
Toda causa nerviosa tiene el efecto de una demolición. A Renoir no le quedaba piel sobre el contorno de sus uñas, efectivamente, se acercaba a rosar los huesos con los dientes. La especie -había mencionado días atrás Renoir- puede producir que uno, o varios de la misma especie, se coman a sí mismos en carne viva. En primera instancia te aíslan para empezar con el proceso y así se llenan de júbilo con tu cráneo, cuando lo tienen en las palmas de sus manos. Mi querida voz ¿Te encuentras? –Sí, claro- Exclamó.
En estos momentos todo me concierne. Yo seré sacrificado por ti. Ellos no pueden oírte necesitan mi cuerpo para llegar a oír tu sonoridad ¿Comprendes?
Hubo un silencio prolongado hasta el amanecer. A la mañana siguiente la morgue ocupaba el cuerpo de Renoir. Nadie necesitó su cráneo. La voz aún seguía en el cuarto acolchonado prometiendo encuentros con otros pacientes.

Texto: Bernabé De Vinsenci




“Un loco es un hombre torturado bajo la vigilancia de miradas”

                                                                Bernabé De Vinsenci 

-¡Razón! Hijo… ¿Qué es la razón? ¡Dime!

La facultad de hipotecar aquellas cosas
que el  hombre  desconoce..
Supongo, mi prócer que te agusanas por la incertidumbre- Respondió el crío.

-Pon la razón en mis manos y
descríbela, hijo mío-

El joven se asomó al matadero
de hombres sin conciencias y mirando
un cuerpo estupefacto, dijo: 

¡Mi querido Señor, la razón reinventa lo
extraño para volverlo familiar!

Bernabé De Vinsenci 

domingo, 17 de febrero de 2013


Vida
a un metro de ser carnívora
a dos pasos del hombre que fortifica su órgano
con el  pigmento de la demolición.



Bernabé De Vinsenci 



Los cadáveres sucios brincan
a un metro de salto sobre la tela carnívora
y entre tanto se detienen a medir los litros de calcio caídos que sus mendigos beben
creyendo en el cianuro, pigmento de la demolición.
El calcio, a estos críos, le fortifica existencia y una encomienda social, el olvido.  


Bernabé De Vinsenci 

jueves, 14 de febrero de 2013


nadie  puede desentrañar
legibilidad en medio del tormento
si pueden
arrastrarse a la manera de una babosa
y formar el cubo de un boceto,
o dejar saliva en el medio de la nada

la razón no es el
conducto de la actividad corpórea

alimento, es el cactus y el errado  andante,
el vitalismo inexplicado
y la experiencia
del eterno retorno
con su tumor
mudo

Bernabé De Vinsenci 

Aquí reprobarás que todo espacio rebalsado es el que más ausencia recarga. Y la ausencia es aquello que la ordinariez superficial  cubre. “Pulir el tumor del tejido es ofrendarse a lo invisible”
Texto: Bernabé De Vinsenci
Fotografía: Agostina Quagliardi 
La perspectiva es sinónimo de vacío que se institucionaliza en el clima para materializar sus partes. Todo espacio es un síntoma de pus en la medida que la conciencia no puede reconocerse aisladamente de otros objetos, o al menos discernir, que se sitúa en armonía frente a determinados objetos.  El espectador en el espacio es anulado a partir de la restricción de su propia percepción. No importa el desplazamiento,  o las formas que encuentre allí. El espectador no tiene certeza de todo lo que sucede a su alrededor, él se ve absorto por ser un suceso más. Lo que lo distingue de los demás sucesos, al espectador, es su participación de espionaje.  

martes, 12 de febrero de 2013


Es extraño el tiempo. El tiempo no necesita del empirismo, uno se constituye en él consagrado en su sometimiento a base de toda experiencia sensorial. Cómo uno podrá recurrir a una teoría del tiempo, si con su nacimiento certifica que es objeto de él.
La desgracia de todo ser humano es la sumisión obligatoria a este fenómeno y las posibilidades de aborto que no se les presentan. Porque si el hombre fuese conciencia en la no existencia, negaría su parto. Por lo pronto todo prójimo es una sórdida condición interrelacionado frente a otras condiciones, símiles a él.
Existe una desproporción. La condición muchas veces excede al cuerpo y la ecuación de este desequilibrio se canaliza mediante el malestar permanente, constatándose globalmente en forma de epidemia.
Un sentido en el individualismo, es estar aislado frente a otros agentes en desproporción. Entonces el colectivismo significaría un caos compuesto por infinitas desproporciones. Poniendo en aprieto las palabras, algo no perdurable.
Todo “es”, en la medida que tiene cuerpo, de forma contraria es la nada.
Sin embargo el tiempo no es tan intangible como se lo ve. Indispensablemente “es” por poseer un cuerpo, un péndulo que marca los latidos de su conciencia. Mientras el péndulo hace su mecanismo del eterno retorno, el tiempo se desplaza.
El péndulo es alimentación, no por marcar el ritmo de voluntad, sino porque el péndulo reproduce al tiempo envejeciéndonos, a nosotros, los hombres.

Bernabé De Vinsenci 
De qué dudo?
de lo que soy…

Qué soy?

lo que dudo…

Y que es dudar?
lo que vamos siendo
y lo que seremos
después de haber sido…



                                                               PoESíA: Bernabé De Vinsenci
                                                                                         FotOgRAFÍA: Agostina Quagliardi


domingo, 10 de febrero de 2013


POEMA

“Si los ojos, hoy sin iris,
Imperceptibles al objeto que los acompaña
 idolatraran su envoltura
a  la de un prisma…

                ….los sentidos perderían la confianza de sus papeles

Habría quienes
no soportarán el fondo de la realidad
y otros que estarían más allá de ella,
sobrepasándola”

Bernabé De Vinsenci 

 POEMA 


Todo hombre se alegra de sus manos
todas las manos conservan uñas para esculpir su mortis*
el  sentido sensorial para tantear el convenio de su desaparición
y un mísero cerebro para entender que ha sido único en pos de volverse simulacro
simulacro de la muerte que su nacimiento le reservaba.
                                                                                  
                                                         *Muerte
Bernabé De Vinsenci                  

sábado, 9 de febrero de 2013


El océano cae pulsando olas de calcio,
trillones de santos nadando
se deshacen en cráneos.

 El océano toma su forma.
El cadáver sale  caminando.  



Bernabé De Vinsenci 

Polvo de cuchara,  sirves  a la sordidez, y
al luto de  tapera con su hediondez , a anciano no aseado.
{ Distancia}
D -I -S -T –A- N –C-I -A - son los vellos incrustados sobre la anatomía
en forma de humo y exhalación, estupefactas calaveras…
“Calaveras semis-abiertas, rotas como estrías,
las carnes en su estado fetal  punzan hacía al vacío”
La razón contrae a la demolición, mientras,
 nuestro  papel ausente de  presa
cree ingerir el esperma de Jesucristo.



Bernabé De Vinsenci

Hurtan la silla   y digieren el magnesio,
el anómalo sucede en la última capacidad
del tiempo que ha sido resucitado
por el pinchazo de un alfiler.
 El dolor de cabeza, tan inhumano a veces
no es más que una contradicción mental
-entre las neuronas se incrustan cráneos-
¿de dónde vienen esos créanos?
¿de dónde vienen esos créanos?
¿de dónde vienen esos créanos?
¡cállate y escucha errado preguntón!
Cada cráneo es la materia fecal
de algún ser que hemos sido.





Poesía: Bernabé De Vinsenci
Fotografía: Agostina Quagliardi 

viernes, 8 de febrero de 2013

a la deriva del lenguaje 
jugamos a comunicarnos,
sin fonemas que integren la palabra
sin verbos
y fonéticas

nuestro léxico
es el silencio.

Bernabé De Vinsenci-
Aquello transcurrido en la bruma 
inanimada por medio de su "transmutación-temporal" 
imparte las coberturas a señalar su vocablo. 
Los poseedores de la razón improvisada hunden el remordimiento
y el insecto de sus cualidades. 
El rito lineal de la soberbia arquea mientras la polis se unifica
en pos de negar el sepulcro concedido.
Calcio llora el gran narciso masificado y al caer viscosamente 
en la superficie 
un cadáver se ramifica.


Bernabé De Vinsenci 
mi voz, un silbido ausente
mi tiempo, un vacío eterno 
mi sueño, un ronquido tajado
mi sangre, un vaso de vino agrio
mi cuerpo, un órgano podrido
¿mis ojos? un ciervo se los llevó 

Bernabé De Vinsenci

lunes, 4 de febrero de 2013

el verbo no se agota 
debido al rabo de su naturaleza

más de las veces 
cierta hospitalidad la contrajo 
por los mordiscos
de dientes picados 

crónica matutina:

el uso masificado
de la lengua
en la jornada de ayer
debilitó la deidad fonética.

cada bípedo del ratio
posee su libre albedrío
en el purgatorio,
la posibilidad de disparatar
la retina por doquier,
pero nunca la coincidencia de segregar
un suministrado lenguaje.

Bernabé De Vinsenci
“para la inminente conductividad
descifraría se puede contraponer
los restos de su resultado” -masculló
uno de los tantos lenguajes ignotos-
“del eje como matiz, instauro, es decir, en la medida
que me reconozco un punto diferenciado
de otro, puedo insertarme en el hatajo que quiera”
¿y cómo es eso?- interrogó una palabra sin interlocutor-
“por la mismísima capacidad motora de elección
: algo i n n a to” –contestó este.
Prefacio esfumado:
(es lógico mi redentor, la comunicación es tan abstracta
que sin saberse acerca de los participantes, podría darse igualmente)
barbarie es la circunferencia cefálicas
de los próceres civilizados: han amontonado
miles de subordinados para crear la tosquedad
(COMO COBARDE EL PROPIETARIO DEL CAOS MURIÒ)
“parecería corrupto devenir sobre los hechos históricos y
sacarlos a luz, las perversidades ocultas infectarían  el presente”
- la mayoría prevaleció en absoluto silencio hasta ser interrumpido:
Señor, si nos cuestionáramos tanto arderíamos
Por eso preferimos arreglar la realidad con gemidos.
                                                                                              
Bernabé De Vinsenci