Como todo el mundo hace uso del lenguaje y no sabe lo que es el lenguaje. Aquí se pone de manifiesto todo tipo de aberración lingüística.
viernes, 31 de agosto de 2012
Las escarchas de las momias en el retablo del festín
se han acabado desde ayer.
En el precipicio se posiciona una de ellas
colgada en la marea del atardecer que tiende a parecerse a un abismo.
En cada marco una se asoma
hasta volverse a esconder.
Desde abajo la naturalidad deriva
los ojos, lo hace todo más simple.
Esa oquedad de allí, la cual, nos ha contagiado
hasta el hastío del alma y al colchón de arena quien ya
no es más simplemente una trocha risueña, nos estremece en la imagen del alba.
Recuerdo cuando la primera momia era humana,
hablaba en el silencio, otra pensaba a sus adentro
y la última murió en las andanzas de utopías.
Yo no conozco a las momias,
sólo conozco a seres que se parecen a ellas.
jueves, 30 de agosto de 2012
Cuando me preguntaron ¿A qué clase perteneces? Dije: Mi clase (Medite suspirando), quizá, será detestar a los burgueses, es decir, pertenezco a ese bando que habla, se queja y repugna a "esos" que quieren ser más y además de querer ser más, quieren rebajar a los que están abajo, y hundirlos más y más. Enseguida note esa cara de admiración estirada y pálida penetrándome severamente. Sí, severamente en éste sentido de no distraerse y fijarse en mi, en las palabras, en mi postura.
¿Pero qué es esto de preguntar y seguidamente de la opinión mirar diferente? ¿Qué acaso la pregunta tiene que tener una repuesta determinada? ¡Por favor!
Desde la revolución industrial venimos con un fenómeno cultural, sociológico que nos mete en la cabeza caca, sí, caca ¿Cuál es el problema? Son una cucaracha, este grupo restringido, una cucaracha que teje su tela para resguardarse y atrapar moscas (Atraparnos) Somos esas mosquitas que vuelan libres, de aquí para allá y de vez en cuando caen el la tela.
Ya se mi problema es que estoy hablando con una de ella, una burguesa.
Me voy señora, me voy.Frustrado, pero me voy.
-No te vallas-Dijo -
Sí me voy, usted detesta hablar con obreros, usted vive de ellos, usted abusa de ellos.
Me fui, me fui por qué marqué distancia, pero mis oídos seguían escuchando. Ella dijo.
-Estos negros, siempre lo mismo-
Bernabé De Vinsenci.
Estábamos en el lodo-Olvido de la lluvia-,
en cada píe una mancha robusta-Un peso de arcilla- desgarrándonos.
Estábamos en la sanja-Una trinchera-de un descampado burgués. A nuestro
alrededores ensordecidos vomitábamos por las multitudes.
Estábamos desde que el astro dorado nos concedió
las horas, los minutos y los segundos-Restandonos el tiempo de vida-
Yo estaba-Indiferente-
Ellos estaban-Sumisos-
Nosotros estábamos-Entorpecidos-
Cuando el cansancio
nos dio su convenio
tétricos nos fuimos.
Al día anterior
volvimos...
Yo nunca supuse eso,
existir y amar la muerte.
Soy un cupo desperdiciado.
Bernabé De Vinsenci
jueves, 16 de agosto de 2012
Tiempo atrás….
Contaba con dos manos,
y una cabeza sin sueños,
y dos ojos sin visión.
Contaba con un espejo
un rostro que complementaba
y una des-perfección para espantar
los instantes frente al reflejo.
Ayer…
Machacados tenia los
pómulos, atrincherada
la cabeza y desprotegidas
las neuronas.
Contaba con una silla,
una mujer y dos hijos.
Los míos sabían soñar a diferencia mía y
ella-Mi esposa Rita- me cubría las neuronas
haciendo una capa con sus cabellos.
Contaba con un amanecer, con lluvias
días de frío, viajes, encuentros y salidas.
Pero nunca aprendí a…
Volar
Soñar
Amar
Sentir
Gozar y
compartir y convivir.
Hoy recordando…
Yo siempre contaba con cosas
y hoy las cuentos a la lejanía.
Por culpa de ella, tiemblo
lloro, río de locura, camino a altas horas
de la noche y visito las tumbas de mi
antepasados. No sé si nombrarla
a esta embustera, es simple su nombre,
pero grande sus daños.
Analizando…
Un día
mientras contaba con las ultimas cosas
la descubrí tardíamente. Su nombre no me gusto.
Se llamaba “La falta de aprovechamiento” y
su apellido era
“De las cosas simples”.
Bernabé De Vinsenci
martes, 14 de agosto de 2012
El tiempo de estar sola.
Siempre le había costado estarse quieta ahí, esos lugares de caras
perdidas y filas diseñadas para morir. Las circunstancias de socialización
entraban desvirtuadas en ella. La mano se le enfriaba, la boca se le desviaba y
los ojos se retiraban hacía arriba de la cabeza como queriendo alcanzar sus
cejas o besar los parpados. Permanecía en su sillón las veinticuatro
horas del día leyendo y en ocasiones acariciando a Tommy su gato en su falda el que
le había regalado su madre cuando era niña. Un día el apareció ante la nada. Lo
espió por el ojo de pez, ese que está en la puerta y decidió no atenderlo las ultimas palabra de la carta que él le
había dejado, llego a privarse de abrirle la puerta “Vos sos una puta eso sos. No me llames más”. . Y aunque él era funesto y transparente se divertían
mucho, sólo la complicidad que había entre ellos hacía soportable esos momentos
de letargo y espera. Pero nada de eso ya ocurría esos buenos y ahora
pensado como fracasos momentos se desilusionaban
en su memoria, si así se quiere llamarlo.
–Basta, basta no puedo, es suficiente- Tomo a su gato que permanecí bajo el calefactor y lo
beso. El gato dio un salto y se marcho afuera.
En ese instante deseó ser un gato bajo algún
calefactor, y que alguien la levante para que un beso la haga saltar hacia
cualquier lado que no sea adentro de ella.
Beso en sus manos para no sentirse tan sola y calentarlas, siempre la
melancolía hacía que ellas se enfriasen. “Sos una mentirosa le decís su madre
no podes sufrir por ese muchacho” y ella sin embargo, lo hacía.
-¿Qué haces ahí? Es tarde-
-Nada mamá-Respondió ella-
-Buen, no te quedes mucho más-
-No-
-Hasta mañana-
Ella no respondió el último saludo de su madre, se quedo contemplando la
foto en la cual estaban todos, hasta su padre, quien, había fallecido hace un año. Vivía
con mucho asco esos consejos, sobre todo cuando eran ciertos... trató
rápidamente de concentrarse en otra cosa, y dirigió la mirada a la única
ventana que había en la sala. -Tengo que salir de acá, se dijo. “No sé,
debería llamarlo “se dijo así misma y se tocaba los pechos seguidamente de su
vagina. Eran más de dos meses sin tener una compañía, dos meses de soledad y
llantos por la noche.
-Te quiero, te quiero-Le dijo él
-Yo también- Y ella la beso-
Un recuerdo de dos años atrás, aún, las voces parecían ser verdaderas y
transcurrir en el momento. Nuevamente miro
la ventana y recorrió con su dedo el marco. Luego el vidrio y nuevamente a
tocarse ella misma.
Nunca supo de qué lado del tajo situarse, ni si
tenía que elegir uno, en esas noches lo único que la hacía sentir mejor era la
idea de caer por el centro mismo del tajo, y de perderse para siempre en esa
desesperada anestesia del infinito que ya no la dejaría volver.
Inesperadamente salió afuera a fumar un cigarro
sola, con frio y ansiedad. Alguien tomo su mano, la llevo a la oscuridad y la
beso. Era él. Ella forcejeo y entro adentro.
-¿Qué pasó?-Le pregunto su madre. Se había
levantado en camisón.
-Nada mamá, me siento mejor. Vámonos a dormir-
Autores:
Bernabé De Vinsenci
Agostina Quagliardi
Aveces el mundo podría ser el goce de un hombre explorando los senos
de una mujer y el placer de que le toquen los senos a una mujer ...
Caído en el abismo
desprendido de la tierra
la cola a un Diablo.
En sus puntas se esconde
los aguardientes de cianuro
y enverdece en las noches
a las
almas más puras.
Una esfera sumergida
en el agua se moviliza,
haciendo desgaste de los ojos que ven.
Un día habrá sin principio y final,
un día habrá en que ciegos quedaremos
No faltará mucho, sólo por ahora desconozco
los segundos y la horas.
Bernabé De Vinsenci
El cruce con Don Carlos
-dando su espalda a mi frente-
por la tarde de ayer -8 de ningun mes exacto-
-En ella."la tarde, casi atardecer"-
me desarmaba de a pedazos,
de a poco, sin apresuro y ansiedad-
Su modesta presencia ante la solemnidad en mí,
nos sorprendió-al consciente y el inconsciente-
y dio una aviso al agujero negro.
El tope con un animal
en la tarde de ayer
cuando las deshojas hablaban
de un agujero
de plátanos y de la entrante noche rancia
que se caía y se apoyaba moribunda
en la cama de nubes-me hizo mear los ojos-
Ayer pisando agujeros negros,
posteriormente de ese ayer, gris.
-parece que el ciclo me respeta o yo a él, no lo he descubierto, aún-
y hoy nuevamente negros, una vez más,
con la expectativa de sentirme culpable o de que todo se aclare en algún instante.
Hace un mes que vengo
pisando agujeros de un solo color o el mismo, para medir precisiones, sólo
algunos desteñidos
y además,
sigo viendo a Don Carlos con su modesta figura
intacta en el mismo lugar-en el cordón de la vereda-
Al perro no lo vi más- en la esquina-
ahora se de una cosa
no dejare de pasar por esa calle, por esas baldosas levantadas
y tampoco dejare los agujeros negros y grises,
algún día, lo sé, cruzare nuevamente a la muchacha que dijo "Adiós"
y los agujeros que eran negros serán blancos, y los grises serán rojos
Lo sé, que será algún día. Por ahora seguiré pasando por esa calle,
aguantando a Don Carlos y sufriendo la ausencia del fiel perro
que vi una vez.
Bernabé De Vinsenci
-dando su espalda a mi frente-por la tarde de ayer -8 de ningun mes exacto-
-En ella."la tarde, casi atardecer"-
me desarmaba de a pedazos,
de a poco, sin apresuro y ansiedad-
Su modesta presencia ante la solemnidad en mí,
nos sorprendió-al consciente y el inconsciente-
y dio una aviso al agujero negro.
El tope con un animal
en la tarde de ayer
cuando las deshojas hablaban
de un agujero
de plátanos y de la entrante noche rancia
que se caía y se apoyaba moribunda
en la cama de nubes-me hizo mear los ojos-
Ayer pisando agujeros negros,
posteriormente de ese ayer, gris.
-parece que el ciclo me respeta o yo a él, no lo he descubierto, aún-
y hoy nuevamente negros, una vez más,
con la expectativa de sentirme culpable o de que todo se aclare en algún instante.
Hace un mes que vengo
pisando agujeros de un solo color o el mismo, para medir precisiones, sólo
algunos desteñidos
y además,
sigo viendo a Don Carlos con su modesta figura
intacta en el mismo lugar-en el cordón de la vereda-
Al perro no lo vi más- en la esquina-
ahora se de una cosa
no dejare de pasar por esa calle, por esas baldosas levantadas
y tampoco dejare los agujeros negros y grises,
algún día, lo sé, cruzare nuevamente a la muchacha que dijo "Adiós"
y los agujeros que eran negros serán blancos, y los grises serán rojos
Lo sé, que será algún día. Por ahora seguiré pasando por esa calle,
aguantando a Don Carlos y sufriendo la ausencia del fiel perro
que vi una vez.
Bernabé De Vinsenci
lunes, 13 de agosto de 2012
AUSENCIA ANTICIPADA DE UN ABRAZO ESPAMADO
Hay una táctica en mi mollera que peregrina hasta los cabellos oponiéndose a mi primera capa del ser-“la piel”-la más sucia y la que se depura a cada instante-“quizás en ella se encuentre la fragilidad del alma”-. Cada vez que alguien busca acariciarla. Hubo noches en que pensé que mis manos encajaban en Valentina, me recordaba a la orilla del lago tom
Hay una táctica en mi mollera que peregrina hasta los cabellos oponiéndose a mi primera capa del ser-“la piel”-la más sucia y la que se depura a cada instante-“quizás en ella se encuentre la fragilidad del alma”-. Cada vez que alguien busca acariciarla. Hubo noches en que pensé que mis manos encajaban en Valentina, me recordaba a la orilla del lago tom
ándole su mano.
Hay un tono enhebrado- “en mi piel”-En esa piel que todos han llamado albo desde el día que tanto se quedo espiando a la luna, una noche no recuerdo si fue en enero o febrero. Mientras la espiaba mi cuarto se oscurecía, todo el plano que le daba pie al astro “la noche” amargo mis paredes. Sin tener cautela, trato de oscurecer mi alma, pero finalmente no puedo. Me arrinconé y trate de no estremecerme. “Sé que ha de estar acompañado el hombre, ha de sentirse pleno ante el principio de otredad, pero aquí en este vacío lleno basta para complacerme”-Podremos preguntarnos.
Dialogare...
Me acompañare…
Venceré…
Sentiré…
Y de los dos principios del:- “Acompañado” y la “Soledad” –
Dos cuerpos unidos, dos cuerpos que hacen a uno.
Un cuerpo, solamente uno.
Elegiré el segundo, no voy a temer. Podré tener ausencia de lo tangible, pero tocaré mis pechos y quizás me sienta lesbiana sin hundir mis ojos por el sopor. Al amanecer me contemplaré en el espejo sin perder el cuidado de cada facción de mi rostro y sin desviar las desperfecciones que aún me hacen sentir perfecta.
Yo se que ella estará y mañana seguirá estando
nunca supe de pájaros que volaron por la eternidad
y menos de alas que aguantaron tantos vientos.
Pero siempre estaré con la imaginación, rearmando y desarmando a cada instante a los mejores labios, a las mejores caricias y a la mejor compañía. Estaré viéndome a mí misma, y al cosmos que quiero.
Solamente antes de marcharme pediré un abrazo.
Foto: Agostina Quagliardi
Texto: Bernabé De Vinsenci
Hay un tono enhebrado- “en mi piel”-En esa piel que todos han llamado albo desde el día que tanto se quedo espiando a la luna, una noche no recuerdo si fue en enero o febrero. Mientras la espiaba mi cuarto se oscurecía, todo el plano que le daba pie al astro “la noche” amargo mis paredes. Sin tener cautela, trato de oscurecer mi alma, pero finalmente no puedo. Me arrinconé y trate de no estremecerme. “Sé que ha de estar acompañado el hombre, ha de sentirse pleno ante el principio de otredad, pero aquí en este vacío lleno basta para complacerme”-Podremos preguntarnos.
Dialogare...
Me acompañare…
Venceré…
Sentiré…
Y de los dos principios del:- “Acompañado” y la “Soledad” –
Dos cuerpos unidos, dos cuerpos que hacen a uno.
Un cuerpo, solamente uno.
Elegiré el segundo, no voy a temer. Podré tener ausencia de lo tangible, pero tocaré mis pechos y quizás me sienta lesbiana sin hundir mis ojos por el sopor. Al amanecer me contemplaré en el espejo sin perder el cuidado de cada facción de mi rostro y sin desviar las desperfecciones que aún me hacen sentir perfecta.
Yo se que ella estará y mañana seguirá estando
nunca supe de pájaros que volaron por la eternidad
y menos de alas que aguantaron tantos vientos.
Pero siempre estaré con la imaginación, rearmando y desarmando a cada instante a los mejores labios, a las mejores caricias y a la mejor compañía. Estaré viéndome a mí misma, y al cosmos que quiero.
Solamente antes de marcharme pediré un abrazo.
Foto: Agostina Quagliardi
Texto: Bernabé De Vinsenci
domingo, 12 de agosto de 2012
No pienses que
pensamos.
(Arrancamos en la
inocencia- infancia- y morimos de la misma manera-ancianos-. Somos el mañero,
con brazos y piernas sin movilidad, que no sirve para hacer sus quehaceres, en
los últimos años decidimos regresar a esa ingrata viveza, no es que queramos.
Es el tiempo que nos obliga, como lo hace con el potencial de la visión.
Encubriendo siempre la muerte y la tolerancia de estar vivo.)
Queda erguida la razón
ante la nobleza de las injurias
humanas.
El hueco disparado en un aire
sin presumo futuro y un deshilachado
pasado.
Queda el sujeto arrinconado en su mesa
apoyado por un 23 de septiembre.
Queda agonizante el recuerdo de las
relaciones
en un tiempo que suele llamarse
"Cuando los lobos
Queda el saco negro
el anteojo de malevolencia
el bordillo sobresalido
los vidrios
la mano con duras venas.
Queda postrado el anciano
en un siglo de olvidos y
aceleramientos que les son
pesados.
Queda, simplemente, queda
una cabeza, unos canosos pelos.
Queda..
Resentimiento
lagrimas hacía adentro
una boca torcida que no habla.
Pero siempre de queda habrá un quedo.
El cuerpo rígido como soñoliento
como en descanso
como en siesta quedo y su despierto
fuer la: Muerte.
AUTOR: Bernabé De Vinsenci.
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