transgredir
con el prejuicio
más sucio-dijimos
y ensuciamos
la senda.
a la orbe
le faltaban
abanicos
y una cacerola
para meditar.
aún seguimos
entreviéndonos
en la sal amarga
ella se expresaba
y yo la silenciaba
"y aclaro"
su pausa
debido a mis indiferencias
se producían por la
sórdida y tensa manía
de confundirme
en su pelvis
como almohada
otro tema resucitaba
para movilizar su boca
y ella enfurecía
y decía
¿y para que querés saber
en donde queda el centro
a está hora?-
la calle
gustaba a pimienta
ningún transeúnte pasó
obligadamente
caminamos
y
caminamos
hasta el hartazgo
cuando me desperté
amanecimos
yo durmiendo en su pelvis
y ella corriéndome.
Bernabé De Vinsenci
para meditar.
aún seguimos
entreviéndonos
en la sal amarga
ella se expresaba
y yo la silenciaba
"y aclaro"
su pausa
debido a mis indiferencias
se producían por la
sórdida y tensa manía
de confundirme
en su pelvis
como almohada
otro tema resucitaba
para movilizar su boca
y ella enfurecía
y decía
¿y para que querés saber
en donde queda el centro
a está hora?-
la calle
gustaba a pimienta
ningún transeúnte pasó
obligadamente
caminamos
y
caminamos
hasta el hartazgo
cuando me desperté
amanecimos
yo durmiendo en su pelvis
y ella corriéndome.
Bernabé De Vinsenci
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