martes, 13 de noviembre de 2012

Para mi espejo: Agostina.

He traspasado la advertencia
del muro:décadas de censura y demandas
al trauma. Estoy allí en el aullido 
del cuarto y las sábana se retuercen 
por el día en que las espaldas se enfrentaron.
Una hora exacta se nos perdió 
y las rutas se comieron el amague.
Yo no estaba allí. 
¿Por qué no fueron cadáveres los
pavimentos? 

Sin autor piso la penumbra
sesgo el ojo y ambos
vomitamos el inconsciente:
"El sistema de represión"
El ejército de tus poros
se abre y la baba
se acomoda, hasta que el día
fecunde con su madrugada. 

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