lo permite
vociferaremos
aunque duelan
las escarchas"
dijo y enmudeció
y sin saber
por qué
en la calle
de la curiosidad
se perdió
unos años
después
la metrópolis
lo halló
entre cardos
y una bicicleta
oxidada
con la cual
había decidió
morir
con una percha
de pino
fue colgado
en el ropero
de los cadáveres
y luego
sepultado
por el olvido
desde adentro
gritaba
"malditos
cuerpos en vida"
y los otros
cadáveres
dormían
y
los más
pequeños
llamaban
a sus madres.
Bernabé De Vinsenci
y sin saber
por qué
en la calle
de la curiosidad
se perdió
unos años
después
la metrópolis
lo halló
entre cardos
y una bicicleta
oxidada
con la cual
había decidió
morir
con una percha
de pino
fue colgado
en el ropero
de los cadáveres
y luego
sepultado
por el olvido
desde adentro
gritaba
"malditos
cuerpos en vida"
y los otros
cadáveres
dormían
y
los más
pequeños
llamaban
a sus madres.
Bernabé De Vinsenci
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