lunes, 18 de febrero de 2013


-¡Razón! Hijo… ¿Qué es la razón? ¡Dime!

La facultad de hipotecar aquellas cosas
que el  hombre  desconoce..
Supongo, mi prócer que te agusanas por la incertidumbre- Respondió el crío.

-Pon la razón en mis manos y
descríbela, hijo mío-

El joven se asomó al matadero
de hombres sin conciencias y mirando
un cuerpo estupefacto, dijo: 

¡Mi querido Señor, la razón reinventa lo
extraño para volverlo familiar!

Bernabé De Vinsenci 

No hay comentarios: