XX
Los medios de comunicación
se han vuelto, luego de la “muerte de Dios”, proclamada por Nietzsche, un nuevo omnipotente o divino, del siglo XX. Veníamos siendo comprimidos históricamente por
cierta tradición ortodoxa para volver a crear otra época dogmática con cambios
respectivos. Unos de los rasgos más precisos de señalar en esta nueva era es el
de la comunicación inmediata que se da a través de los medios de la
comunicación. El interlocutor recibe un determinado código y no alcanza a
procesarlo que ya tiene que estar descodificando otro. Los resultados de la
velocidad se vislumbran en el momento de conferenciar su opinión pública al ver que en su lengua no posee más que
diversas agendas de informaciones sueltas. El divino -o medios
de comunicación- tiene configurados sus proverbios para que
cada creyente asuma la opción de elegir con el que más se conciba confortado. Hay
que dejar asentado y que no se nos escape, que cada medio constituye sus
estratos de proverbios en los que intenta convertirse un monopolio, haciendo
uso con cada uno de ellos: “La palabra más escuchada, aquel discurso que esté
en los oídos, y enunciados de todos.” Pierre
Bourdieu lo definiría del siguiente modo: “Un campo de luchas en los que todos
intentan ganar su prestigio”. Por último todo éste conjunto de particiones
pueden traducirse a una sola metáfora: “La violencia”. Cada interlocutor tiene
una información aproximada acerca de hechos o suceso, de informes históricos y
políticos. En los cuales busca arraigase
fuertemente, para a la hora de dar su
acto comunicativo con otro interlocutor pueda intensificar una serie de datos
que le permitan avasallar contra su rival, pisarle la cabeza ideológicamente.
Por entonces tenemos varios interlocutores pertenecientes a diferentes medios
de comunicación. ¿Qué hacen los medios cómo poder de innumerables discursos? Es
sumamente posible descifrar esto. Los medios tratan de usar a su interlocutor como una
herramienta. Es decir una herramienta que peleé por el mismo medio, sin que él
tenga que moverse en varias ocasiones. Al fin la violencia que ejercen
implícitamente los medios se ve en las interrelaciones de los individuos en la
sociedad.
Sin ocupar el lugar de sociólogo
aquí se dejan inscritas algunas causas por las cuales la sociedad se está
desarmonizando brutalmente.
Bernabé De Vinsenci

No hay comentarios:
Publicar un comentario