sábado, 13 de julio de 2013

CAREM

No,
no son los cadáveres de calcio
los que bullen a la realidad.

¿Como si el cadáver brotara de la carne?

Un flujo árido,
cuatro hielos desintegrándose  por sí solos,
cinco  ecuaciones de lenguajes ermitaños,
siete pus,
miles de hemorragias existenciales,
tres moretones en la pared 
y un brebaje de nicotina cerebral.

¿Cuántos condimentos para
un cadáver sin calcio?


Bernabé De Vinsenci 

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