viernes, 16 de diciembre de 2011





El mundo cede paso

Las emanaciones de los cuerpos extraños se divertían sobre el muro de papel arcaico…
La consciencia de uno de ellos había chocado frente al espejismo,
desenfrenadamente su epitelio que contenía la sangre se evaporo y su anatomía se transformo en un perímetro de glóbulos, derramándose en la superficie…
Las frecuencias de sonidos quedaban taciturnas y el zumbido invada el mundo, los tímpanos se secaban…
Los nimios senderos de las comunidades eran inhóspitos, los subalternos desobedecían…
Las normas se retorcían,
mientras las entrañas del creador se desvanecían…
Nardos intentaban decorar risueñamente el paisaje que era invadido por el acromatismo, generado por la oquedad de las consciencias…
Excelsas nubes se convertían en Ángeles auxiliadores para birlar el pesimismo onírico…
Los individuos que siempre buscaban una replica era participes de la metamorfosis hacía una neurosis infinita…
Ojos en masas buscaban viabilidad y el bosque se los impedía…
Energías dilatadas creaban un dios, el dios de la penumbra…
Los cuerpos envasados se chocaban en el laberinto, algunos se abrían ante el impacto
y derramaban los organismos disentidos ante el creador…
Insectos perplejos hacían orgía en las esquinas
y creaban su nuevo estado…
La naturaleza derramaba alegría pero la existencia la condeno por haberle
dado racionalidad a la humanidad…
la humanidad que olvido su alma,
el alma de reciprocidad…


Bernabé De Vinsenci








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