jueves, 15 de diciembre de 2011


Fragmento del prado

Irremediablemente el cielo plasmaba la imagen del mundo, los individuos molestos se esparcían por la ciudad repudiándolo. Las nubes formaban plantas carnívoras y se devoraban a las aves más representativas de la libertad. Ellas caían desde la cima y llegando a la corteza terrestre se convertían en buitres, comiéndose a los cuerpo suicidas, por el temor de lo que comenzaba en el nuevo escenario. La era de las normas había acabado todo era arbitrario. Los hombres con cuernos se paseaban tratando de matar sus propias almas y la moral quien se había escondido en las montañas era paseada desnuda en los continentes por los llamados bárbaros. La civilización fue enterrada en el cementerio de sus creadores y la bóveda bañada en hierro para impedir su escapatoria. Los papeles del Satanás y dios se habían cambiado. El bailes de las mascaras hacia de los invitados descubrir sus caras y el sueño era insomnio por lo que vario individuo murieron atormentados. Dante salía de su tumba a escribir la divina comedia nuevamente y un fragmento de ella decía así:

“…Ahora no hay sendero, no hay recinto  el cual explorar, el cielo, el infierno y el purgatorio es la tierra. Los poetas están aquí yo solamente soy alma en pena que se encarna con la carne para un doble sufriminto…”

De repente apareció Minos por detrás de Dante, lo tomo de su cabeza y arrancándosela dijo.

…Si no hay poeta, para que intentas escribir la divina comedia nuevamente. Las palabras de los poetas traducen a lo real lo imaginario y podrías inventar miles de monstruos…

Bernabé De Vinsenci
   

No hay comentarios: