Caras
blancas, conciencias oscuras.
El alba
se desgarra
como
una
araña
sobre la nada y muere
al
estallido de un trompada.
La sed busca rió
en las
aguas de torrentes poderío.
Se abre
la piel como
naturaleza
en sismo,
huye
enroscadamente de si mismo
hacia
el mas allá a
una
serie de aforismos..
Permanente
transparente y
poco
inteligente reposado en la cama, el cosmos
choca
en la frente pura perdiéndose su alma.
La
tierra se cierra impura
como
herramienta
forjada
en una puerta
sin
entrada.
Amanece
y todo desaparece,
mientras,
los
pájaros
enloquecen y en su mar se entristecen.
Se
despierta y manifiesta
como
una orquesta
puesta
en escena.
Envenenado
ha quedado en las
sabanas
abandonado
y su
ser turbio sobre un costado
pidiendo
renacer en el prado
donde
nada es en vano.
Bernabé
De Vinsenci.
No hay comentarios:
Publicar un comentario