¿Acaso yo deba anestesiarme bajo algún potente alucinógeno?
¿Trascender mi mente, descuartizar mis órganos, la epidermis que sostiene la
carne? Entrar y salir de esa nefasta y arcaica puerta, sin ninguna pizca
orientada a la finitud ¡Haber, quiero remover los escombros nombrados probar si
todo lo que se dijo esta allí! Vengan orgasmos penétrenme quemen esta mortaja
de cuerpo débil, ahuyenten a los otros, hagan solamente de mi un omnipotente ¡No
quiero humanos que utilizan su cabeza en las manos, que esconden su fuerza en
los pies y refriegan los senos por instinto! Mátame divino, -hijodelaganputa-
tu voluntad se prestan para pocos, aún para quienes no te buscan. Tu existencia
divino es mi derrame cerebral, la nausea constante y el vomito inhumano. Salto
de abismo en abismo probando las copas de tus objeciones y nunca llega la prosperidad
¿Hasta cuándo humano fecal creer en la supremacía? ¿Hasta cuándo prestar la
voluntad y enajenarla? Sí todo está aquí, alma, vida, carne, infierno, lava,
sexo, masoquismo. Aquí arden mis pulmones señor del manantial, aquí convivo con
tus productos y los devoro, y me enfermo...¿Por qué esta elaboración monótona?
¿Por qué lo humano y la virginidad? Me desespera que me convierta en tu
debilidad cuando anhelo convertir bocas risueñas y sólo quiero a una boca
risueña, ya sabes que rompí con tu mandato de arrugas, con tus proverbios que
hacen vibrar a Satán de alegría. ¿De dónde viene esta ira? De tus manos, del
día decisivo para dar a luz a un bípedo racional y propenso en imbecilidad.
¿A que huelen las calles? ¿Las demás miradas nocturnas? ¿Los inocuos?
¿Las mejores vaginas? ¿Y el peor pelo? ¡Huele a muerte! ¡Huele a pluma sin
imaginación! ¡Huele a ti! Y me haces oler todo eso, me obligas arduamente en tu
quehacer diario.
Quiero sacarme este camisón humano y ser aire, quiero estar y
no ser visto, quiero desaparecer lentamente y ser eterno.
Bernabé De Vinsenci

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