Ahora vos
fíjate me dijo: “Pelotudo” en unas de sus cartas firmado con “Anónimo” por supuesto. Cada una
de las cartas tenía contenido de los anarquistas o ciertas aspiraciones
implícitas, además nombraba mucho a Severino Di Giovanni. Recuerdo en una de
las novelas de Miguel De Unamuno diciendo uno de sus personajes “Si no manda
alguien quien obedece”
A todo esto hay que sumarle a un tercero, de
la nada no me iba a agredir. El tercero es una mujer llamada Carmen, con quien
compartí largas charlas literarias y algunos emprendimientos de escritura. Tras
querer vernos, porque todo sucedía a través cartas, hubo un conflicto y nuestra
relación se consumó rápidamente. Después vinieron demandas de agresiones hacia
mí, demandas. Es por eso que ahora recibo o ya no, ellos se olvidaron de mí y
yo de ellos, pero las cartas que he recibido anónimas no dejaban de ser más que
de ese muchacho de rulos, Emmanuel y quizás pensaría que yo no iba a deducir al
agresor.
Bernabé
De Vinsenci
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