Guardé los dientes de la niñez en un pañuelo negro y maniaté la córnea de los índices rojos, invalidando la persecución del retorno -"Uno es plena descompostura sobre el eje del tiempo en que se sitúa"-
El iris se dilató y el hemisferio derecho quedó apartado de todo mecanismo venidero. Hay números ocultos, de géneros inestables, que arrebatan el sentido de ridículas morales veladas por tus micro-nervios.
Bernabe De Vinsenci.
▲ Ina.
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