Es
verdad, sí, o tal vez lo podría ser. Lo he descubierto, no por curiosidad todo
lo contrario, coaccionado por el mismo hecho de haberlo experimentado. Vi
sangrar por la córnea y desgarrase moradas voluntades, de aquellos que optaban
por suicidarse cada fin de mes. Las pestes, si haberlas, eran creadas por los
mismos individuos, que permanecían con el infortunio hasta sucumbir, en la
sombra de algún cadáver. En esos años, decenas de suicidios se nombraban por
año, y nadie ni siquiera, los sociólogos adivinaban las causas. Es verdad. ..Perdón
si la esquizofrenia me obliga a repetir lo anteriormente dicho. Estuve al
límite de partir, junto a esas criaturas, pensando extirparme la yugular con un
bisturí. ¿Sería que la falta de ánimos en esos tiempos no me lo permitió? Y..finalmente
aquí estoy, tartamudo, visco...pero vivo. Soy un veterano del caos que puede
narrar el quehacer de un demonio habitando el purgatorio.
Bernabé De
Vinsenci
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