domingo, 23 de junio de 2013

Mordí colillas, gotas de aguas turbadas
y  ácidos segundos de una sombra estirada.
Averigüé, aclaré y sudé: ¿Cuánto más?

A letras, llegué y hablé con el papel
¿De qué? Ahí  nada se podía escribir:
tinta podrida y eterno mutismo.

Preferí, y decidí sobre la tumba
de la elección:

entre las ruinas
siempre hay algo por hacer.  


Bernabé De Vinsenci


No hay comentarios: