DIGITOS DE TU DIAS
La sangre
coagulada en la apertura
de tus entrañas.
Es el deseo etéreo que
te ha condenado.
Es la voz
silenciosa la que se prolifera
en las estrías
de tus venas.
Minuciosamente
caes…
Minuciosamente
te levantas..
Es lo
subjetivo del deseo, que te condena a la
turbulencia
Es la catarsis,
que lo convierte en objetivo y te contempla.
El insomnio, te
invade.
La demencia se
implanta en tu alma casta.
Cosmos de oquedad ahí aquí.
Somos extraños…
Somos
diferentes…
Pero… ¿Que
anhelamos?
Si el deseo
palpable, se implanta delante de nuestros ojos
Y los
desechamos.
Bernabé De Vinsenci
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