Título:
¿ ?
La
subjetividad del hombre existe bajo presión, apareada al desperdicio del clérigo
contemporáneo. Si hemos visto constituirse el juicio del hombre frente al universo,
hoy los ojos se pudren y el cuerpo no es más que un precipicio enajenado. Doble
padecer, caída, pozo ignoto y convulsión de antinomia. La sublimación es un tendón
estirado a punto de cortarse dentro de la humanidad. ¿Qué es trascender, si el lodo asfixia la condición del hombre? Somos (fuimos, seremos) incapaces de arder en la realidad, vivimos (viviremos) de la superstición, el mito
y la farsa globalizada. El tiempo tendría que desmitificar lo que el hombre ha
mistificado, el espacio abrirse al lenguaje de un limbo con enunciados y la
carne calcificarse. Redimir el tiempo de las sombras, el árbol pavimento y las
injurias empaquetadas. Actual temporalidad, destierro, envejecimiento
prematuro, conciencia violenta en su campo de concentración. La razón se
despoja en el soplo, los débiles se arrebatan con ella y fortifican el suicidio
a su hábitat. Gris es la faz celestial, y lava, la corteza terrestre, todos
imantados en el delirio que no se percata de la náusea. Telones, y escenarios
se pudren en el descontento, la trama pierde su rigurosidad, los papeles se
infectan de temor, y la obra se arrodilla ante el espectador impaciente,
intrigado por su percepción. Fallecer por la causa, revolver la historia, pulir
el caos, corromper la sencillez. Inocuo, perturbador…las observaciones en el
fin se vuelven cómplices.
Bernabé De
Vinsenci
No hay comentarios:
Publicar un comentario